Gestión Educacional

Reflexiones acerca del estado actual y futuro de la Gestión en la Educación chilena

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Nombre: Teddy
Ubicación: Valle Los Ingleses, Valparaíso, Chile

Amo a Valparaíso, toda mi intrahistoria está allí.

26 agosto, 2007

Estrés

Es el mal de nuestros tiempos y se manifiesta de las formas más insospechadas. Noches de insomnio, mareos, una suerte de fobia laboral, en fin, son algunos síntomas que anuncian el mal. Generalmente, un clima organizacional enrarecido o un jefe que "respira al lado de nuestra oreja", pueden detonar esta bomba de tiempo.
El enemigo número uno del estrés es una organización que pone el acento en su recurso humano, que expone una estructura más horizontal que vertical o autoritaria, que genera espacios para sus empleados para que generen conocimiento y creatividad. Aquí, el estrés no pasa de ser un mínimo ingrediente, necesario, para hacer bien las cosas.
El principal enemigo de las Isapres es este mal que analizamos. Un empleado estresado y tratado por un neurólogo puede significar una licencia médica de, por lo menos, catorce días... prorrogables. Este tipo de licencias son cuestionadas y recortadas a cualquier precio por las Isapres, a pesar que ellas ganan muchísimo más a costa del afiliado. Pero eso es harina de otro costal.
El estresado se siente "bicho raro": los medicamentos -si los hay- son los mínimos, se le hace dormir obligadamente mucho más que el común de la gente, se le prohibe la TV, los diarios y revistas, y se le desconecta radicalmente de la pega. Una persona así, pasa a ser vista, por sus mismos colegas, como una suerte de individuo al borde de la locura o algo parecido; o bien, se le considera una fatal víctima del sistema.
Y cuando se reintegra al trabajo, llega a éste terriblemente temeroso de una recaída, convencido que no será capaz de insertarse en el infierno nuevamente. La actitud del resto de los miembros de la organización, con sus actitudes, contribuyen también a esta psicosis.
En otras palabras, caer en esta enfermedad, de una u otra forma, implica la adquisición de una especie de mácula que se deberá llevar por el resto de la vida laboral.
Nadie sabe cómo llegó a este mal ni sabe cómo podrá vivir, una vez rehabilitado, en una organización que contribuyó notablemente a enfermarse. Dios lo ampare.