Gestión Educacional

Reflexiones acerca del estado actual y futuro de la Gestión en la Educación chilena

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Nombre: Teddy
Ubicación: Valle Los Ingleses, Valparaíso, Chile

Amo a Valparaíso, toda mi intrahistoria está allí.

17 julio, 2011

Persistencia en Toma de nuestro Liceo

Acabo de enterarme por la prensa que los estudiantes, reunidos en Concepción, han decidido persistir en la toma de establecimientos educacionales. A este respecto, me permito expresar en este medio mi visión del conflicto que tiene en ascuas a la comunidad nacional. Me motiva especialmente el profundo amor que siento por este histórico y glorioso Liceo del cual fui alumno.

Primeramente es necesario dejar meridianamente claro que quien escribe adhiere a las peticiones hechas por los estudiantes, aquellas que dicen relación con el lucro, la necesidad de una educación de calidad, mejor administración de la educación, agregando a esto lo expresado por el señor Alcalde en orden a que la subvención escolar no sea por asistencia media, sino por matrícula. Postura que ha sido compartida con los mismos alumnos en toma.

Sin embargo, creo necesario puntualizar algunas ideas que lleven a una profunda reflexión a toda la comunidad liceana:

** En vacaciones de verano, la Dirección logró reunir un total de trece millones de pesos para invertirlos en mantención y optimización de las dependencias. Nueve millones correspondieron a lo que anualmente corresponde al Liceo por este concepto y que son aportados por el Mineduc; los otros cuatro, son aportes voluntarios que apoderados hacen mensualmente. Con esto, se pudo abrir las puertas en marzo a una unidad educativa pintada, con salas debidamente
implementadas, con un comedor nuevo para el personal, con módulos para oficinas, con adecuaciones que eran necesarias en el comedor de alumnos, etc.

** La Ley SEP ha permitido adquirir importantes equipos de apoyo al trabajo docente lo que redunda en mejores aprendizajes en nuestros alumnos.

** Desde 2010, se ha logrado capacitar a docentes en el uso de los nuevos equipos y, hoy, actualizan sus conocimientos en Evaluación.

** Se ha establecido alianzas estratégicas de enorme importancia con empresas de real relevancia nacional y que favorecen, especialmente, a nuestros futuros Técnicos de Nivel Medio: Relacom, VTR, entre otras.

** La implementación de los distintos Laboratorios y Talleres de Especialidades han sido preocupación constante de la Dirección, reconocida por entidades como DUOC y VTR.

** Los índices académicos han mejorado paulatinamente, si bien aún estamos en vías de poder alcanzarla excelencia.

** La convivencia escolar ha sido abordada, mancomunadamente, por profesores, asistentes de la educación y Dirección, estableciéndose un consejo que estudia y propone estrategias de mejora.

** Contamos, desde este año, con un nuevo PEI que es producto del trabajo de toda la comunidad escolar durante el segundo semestre 2010 y cuyo norte fundamental es alcanzar la calidad académica del establecimiento.

** Este año, el Mineduc acogió el Proyecto presentado por el Equipo Directivo tendiente a optimizar la Gestión y propender así al logro de los Objetivos Estratégicos dispuestos en el PEI.

Lo enumerado deja a las claras que nuestro Liceo se encuentra en la senda que lleva a la ansiada Calidad de la Educación. Calidad que es alcanzable en la medida que exista el compromiso de todos los estamentos de la unidad educativa con este magno fin: apoderados, alumnos, profesores, asistentes de la educación, directivos e incluso la comunidad que nos circunda.

Muchos de nuestros alumnos se impresionaron cuando vieron en la TV la situación paupérrima de los Liceos Técnico Profesionales, situación de la que nosotros, afortunadamente, estamos muy lejos de padecer.

En la hora actual, es necesario aquilatar lo logrado por toda la comunidad del Liceo y perseverar en esta senda, en la seguridad que estamos respondiendo a esos anhelos que los propios jóvenes, hoy, reivindican con este movimiento que ha puesto a la Educación en el primer plano nacional.

No obstante lo anterior, la toma de nuestro Liceo que se prolonga a duras penas, ha significado algunos robos y destrucción que hacen retroceder lo avanzado con tanto esfuerzo. Y esto no es admisible, porque atenta contra el Bien Común de todos quienes hemos querido recobrar el brillante pasado de una de las instituciones más antiguas de Valparaíso.

Es hora de llamar a la reflexión, no sólo al escaso número de jóvenes que aún persisten en esta Toma; sino, especialmente, a los señores padres y apoderados para que asuman su rol formador y contribuyan a seguir en esta senda de crecimiento de nuestro querido Liceo.

El tiempo se acaba. Cada día que pasa, resiente más el positivo proceso emprendido por profesores y Dirección a partir de 2009. Juntos lograremos revertir esta situación y retomar el camino hacia una real educación de Calidad.

28 junio, 2011

Manipulación ideológica

Antes que los estudiantes se tomaran los establecimientos educacionales, universitarios y municipalizados, quienes las propiciaron y hoy tienen el control desde las sombras, eran los paladines de la Democracia. Hoy, ya entronizados en la conducción del movimiento, asumen una postura similar a la de los mejores tiempos del stalinismo soviético (Q.E.P.D.).

El resultado actual del orden de cosas obedece a todo un trabajo de manipulación de los jóvenes por parte de ideólogos en los que se confunden o hermanan el comunismo y el anarquismo. Y estos jóvenes han sido presa fácil de estos manipuladores. A ello contribuye la carencia de civismo, el irrespeto a la autoridad de los padres y profesores, el convencimiento -adquirido en el hogar- que él es el centro de todo, el sentirse siempre protegido por sus progenitores, aun cuando no esté en lo correcto. Es decir, mala formación en el amplio y profundo sentido de la expresión.

Una observación detenida de las declaraciones que estos jóvenes hacen en la televisión deja en claro que las ideologías que mencionáramos están detrás de sus palabras: descalificaciones hacia toda autoridad gubernamental y policial, propuesta de estatización de la educación pública, destrucción material de todo lo que provenga del gobierno de turno, indiferencia hacia el Bien Común, sojuzgación de todo interlocutor que contradiga sus dogmáticos argumentos. Todo esto en un ambiente de violencia declarada.

Sin embargo, hay que ser claros: estos jóvenes inexpertos pasan a ser verdaderas marionetas que son manejadas por estos adultos cuyo único fin es desestabilizar esa democracia que, en lo público, suelen defender.

El triste espectáculo que hoy se aprecia en los establecimientos educativos en toma hace recordar los incipientes pasos que culminaron con el aciago golpe militar en 1973. Sé que esto podrá parecer exagerado para estos jóvenes, pero quienes vivimos en esa época ya sabemos cómo empieza a pavimentarse el camino hacia el caos.

Se sabe cómo empieza este trabajo ideológico; pero no se vislumbra en qué puede culminar. Como para reflexionar.

01 marzo, 2011

El día de Rotary International en La Moneda


04 mayo, 2010

Docencia y Violencia

Vivimos momentos difíciles. La prensa nos dispara cada día con hechos de violencia cuyos protagonistas son jóvenes e incluso niños. Más aún, cuando estos se protagonizan en un establecimiento educacional o a la salida del mismo. No me referiré ahora al rol de la prensa hoy. Creo que ella también sufre una desorientación radical que la hace resaltar lo malo, por sobre lo bueno o virtuoso.
Tampoco me referiré al papel, fundamental, de los padres, de la familia. Creo, no obstante, que en ellos está la raíz del problema.
Sí quiero referirme a la organización escolar, conformada por directivos, docentes, asistentes de la educación y auxiliares de servicio.
La Educación Municipal está en una profunda crisis. Pero no sólo en el aspecto económico. Sino, principalmente, en el recurso humano. En efecto, quienes laboramos en este tipo de unidad educativa, progresivamente, hemos ido desentendiéndonos de nuestro principal rol: formar.
En los últimos años, hemos ido enredándonos en reivindicaciones puramente económicas. Hemos aceptado, con el silencio, el manejo político partidista de la educación. Hemos pretendido que nuestra labor debe estar exenta de problemas, conflictos y de responsabilidad con los alumnos. Hay una suerte de hábito ya de traspasar la propia responsabilidad a otros y evitar así la "culpabilidad" del estado de cosas.
Esta postura ha hecho que nuestro actuar (o no actuar) sea el boomerang que, tarde o temprano, lleve a la educación municipal al desfiladero y, por ende, a la pérdida de nuestra fuente de trabajo. Trágica paradoja, pero quienes dirigimos este tipo de organización vemos con pavor cómo el personal acrecienta en el día a día la crisis que sufre la educación. Anclados en un pasado remoto de gestión, esperan -inútilmente- que el directivo, imbuido de una halo paternalista, solucione todos sus problemas, les limpie el camino de guijarros que puedan afectar su inercia. Hay un pasivismo extremo. El Derecho hace su reino hoy en la organización escolar. Don Deber, no existe.
Este marco, obviamente, propicia el estado actual de la educación. Falta la chispa de la creatividad, el "ponerse la camiseta" -o tener una real vocación-, trabajar en equipo y actuar profesionalmente. Sin eso, será muy difícil sacar a la educación del empantamiento en que se encuentra.
Urge asumir los problemas con la acción necesaria para transformarlos en oportunidades para crecer. No más echarle la culpa al empedrado. Eso no sirve. Falta una actitud proactiva, empapada en un optimismo que nos mueva al logro de los objetivos que duermen en el PEI.
Mientras no haya Unidad de todos los integrantes de la comunidad educativa para cambiar la fisonomía institucional, nada bueno pasará. Es hora de remecer nuestras conciencias y asumir al ciento por ciento la responsabilidad que la comunidad nos ha encomendado. Es decir, ser profesionales en el profundo sentido del término. Eso genera el respeto y la cacareada "dignidad" que hemos supuesto cae del cielo.

12 enero, 2010

Hora de evaluaciones


Primera quincena de enero: tiempo de evaluar la gestión de 2009. Cuando se hace un balance de lo realizado en un año, más aún cuando se ha vivido una serie de paréntesis (paro de profesores), los directivos se sorprenden de los avances logrados. En el primer año, en una nueva organización, el director cifra una serie de metas que puedan constituirse en la base de sustentación para los cuatro años siguientes. Metas que, en la hora actual, están predominantemente teñidas de recurso humano. En efecto, si no logra alinear a todos los componentes de la organización en torno a su PME, lo más probable que el siguiente año será más que arduo. Una organización de servicio necesita de personas comprometidas con sus "clientes". De una alta dosis de conciencia que el éxito depende, en alta medida, de la gentileza conque se atiende al alumno y a su familia. Lograr un ambiente cálido permite que se dé permiso al error. Aquí el error pasa a ser el acicate para construir cosas nuevas. Y eso es bueno para la organización. Otro aspecto importante es la gestión del conocimiento. Generar en los profesionales de la educación la inquietud, el interés, la pasión por crear ideas novedosas, asegura una organización que se proyecta al cambio y a la innovación. Y esto es a todo nivel. Los padres pueden generar importantes aportes, por ejemplo, en la actualización del PEI, en la participación activa en el Centro de padres, en el Consejo Escolar. Los departamentos de cada especialidad pueden constituirse en buenos nichos para la generación de ideas que le den a la organización una proyección de calidad. Para eso, es menester que la gestión se haga facilitadora para que todos los estamentos se atrevan a exponer sus ideas, sin temor a equivocarse. Creo que el 2009 fue un "accidentado" año para la educación. Un Colegio de Profesores puso exclusivamente su atención en lo monetario y se soslayó los grandes problemas que arrastra la educación chilena. Hubo una suerte de egoísmo institucionalizado que no es consustancial al quehacer docente. Esto generó divisiones peligrosas entre componentes de una misma unidad educativa. Todo el marco necesario para que una gestión directiva fracase. Sin embargo, hubo muchas organizaciones que se potenciaron positivamente, en la medida que sus miembros fueron capaces de expresar sus ideas pese a las amenazas y a los eslóganes políticos. Quienes vivieron esta experiencia pueden estar contentos: frente al egoísmo se contrapuso el bien común de alumnos, padres y profesores proactivos. Ellos sí podrán iniciar un 2010 con el claro optimismo de que se puede alcanzar la calidad en la educación. Sigamos remando contra la corriente, que se puede.

01 mayo, 2009

Paro docente


Por estos días, nuestros establecimientos municipales están en paro por el no pago del Bono SAE. Respecto a esta deuda que no admite justificación alguna para las autoridades responsables y que, en justicia, los profesores demandan, no me referiré en esta ocasión. Sí centraré mi atención en las familias que se afectan al ver que sus hijos pierden clases.


Es de conocimiento público que la educación sufre una crisis bastante severa, expresada en los alicaídos índices de rendimiento académico, situación que, en vez de superarse, se lesiona cada día más. Esta crisis alcanza su grado máximo en los establecimientos que atienden a la población más pobre del país, es decir, los establecimientos municipales.


Aquellos que nos tomamos muy en serio esta problemática y que estamos al frente de un Liceo o Escuela, vemos con pena y pavor cómo este tipo de demandas se politiza e ideologiza, desviándose por senderos en los que el único perdedor es el niño o joven y, por consiguiente, sus familias.


En efecto, desde hace años, el norte de la gestión institucional se ha ido perdiendo en una nebulosa que es cada vez más densa. Se ha olvidado que el servicio fundamental de la escuela es crear un contexto en el que nuestros alumnos puedan generar aprendizajes de calidad. Y, para eso, todos los adultos responsables de la unidad educativa -incluyo aquí a los padres- deben hacer su trabajo, simplemente, eso.


Los profesores están llamados a ser Líderes en cada curso en el que prestan servicio. Ser líder implica tener ascendiente en los alumnos, tener la habilidad de ser persuasivos, establecer vínculos de confianza con sus alumnos y los padres de esos alumnos. No es ejercer Poder. Es lograr que la autoridad del profesor sea la resultante del respeto que sus alumnos le van teniendo, porque él es una buena persona. Para ello, es menester que el docente conozca a sus alumnos, los escuche, los apoye y estimule. Un ambiente de diálogo y humanidad genera lazos que no se romperán nunca.


No es fácil ser líder. Exige una alta cuota de humildad y de entrega a su misión. Es cuestión de recordar nuestros años de escuela y veremos que son pocos los profesores que han logrado permanecer en la memoria de nuestros corazones.


Se necesita con urgencia hoy, profesores Comprometidos con el relevante rol social que les ha tocado vivir. Ser parte de una unidad educativa es asumir que cualquier cosa que haga con dedicación, profesionalismo, entusiasmo y amor a los niños y jóvenes, es mi aporte generoso a la construcción de una sociedad futura en la que los hombres y mujeres sean personas íntegras y felices.


Planificar y concretar clases de calidad, cumplir con mis compromisos como profesor, preocuparme por mis alumnos y sus problemas, ser esencialmente Humano en mis interacciones, compartir con mis colegas en un ambiente grato y de diálogo profesional, son algunos aspectos que le harían mucho bien a la alicaída educación. Hay profesores que encarnan altos valores y que se constituyen en verdaderos Maestros. Lamentablemente, en la hora actual, en la que importa más el color político y la ideología de turno, estos Maestros son mirados con un dejo de sospecha.


Es hora de entrar en razón o, en el mediano o largo plazo, nuestra educación seguirá su descenso hacia un abismo de insospechadas consecuencias. Debemos imbuirnos de la idea que "estamos al servicio de" lo más preciado que una sociedad puede entregar a alguien: el futuro de la nación, nuestros alumnos. Y, con eso, no se puede ser light.


Es hora de emprender acciones remediales que emanen de nuestra creatividad y que vayan en beneficio de una educación más digna, más profesional y más responsable, único modo de salir del empantanamiento en que nos encontramos. Hay que neutralizar a aquellos que pretenden inculcarnos miradas oscuras del futuro y otros que sólo miran su beneficio personal y egoísta. La educación exige generosidad. Quien no lo es, se equivocó de profesión.


Ha llegado la hora de ser actores protagónicos de un mañana más halagüeño para la educación del país. Es hora de la acción.

17 enero, 2009

Directores a concurso


En el segundo semestre de 2008, se inició un fenómeno que, quienes pintamos canas en la Educación, no veíamos desde la década de los 60: para ser director hay que postular a un concurso público, sujeto a una normativa que busca la objetividad y la transparencia.

Ya desde antes del gobierno militar, el "pituto" se había entronizado en el nombramiento de quienes tenían la responsabilidad de dirigir un establecimiento de educación fiscal, primero, y, luego, municipal. Con el gobierno militar, muchos de los directores se enquistaron en sus puestos y no precisamente porque su gestión fuera buena.

Afortunadamente, los magros resultados de los estudiantes de la educación municipalizada han remecido hasta los cimientos la mentada "calidad" de la educación en Chile. En efecto, se ha visto que, mientras la educación subvencionada y particular pagada elevaban sus índices de rendimiento, especialmente en controles externos como el Simce y la PSU; la educación municipal decrecía dichos índices, estableciéndose una brecha cada vez más preocupante.

Obviamente que la presencia de directores no imbuidos de los nuevos aires que soplan respecto a la gestión organizacional es una de las causas de esta decadencia. Así, esquemas anacrónicos de gestión, basados, por ejemplo, en el verticalismo y autoritarismo, no han permitido la autogestión, la promoción de nuevas ideas, la creatividad de los principales actores de la educación: docentes, padres y alumnos. Agréguese a esto el concepto de "autoridad" basado en el poder que le asignaría el cargo y no la autoridad que emana de la organización misma, del liderazgo real y efectivo que es capaz de ejercer el director, entonces, tenemos un cuadro patético de lo que la organización escolar puede hacer por mejorar, o sea, nada.

La organización tradicional en la educación -de la cual hay muchos vestigios, aún- ha generado un contingente de actores paralíticos, con camisa de fuerza y que no tienen autonomía alguna para repensar la organización escolar. Se hace lo que está estatuido por la autoridad y se permanece en lugares comunes de gestión, una suerte de acomodación al sistema. La excelencia está dada por la "lealtad" al statu quo, por el hacer siempre lo mismo porque es cómodo y fácil.

El cambio de esta mentalidad acomodaticia que trata de perpetuar el estado de cosas en la educación comienza a darse cuando se trasvasija la experiencia del ámbito empresarial al ámbito escolar. Entonces comienza a postularse la necesidad de una organización de estructura más horizontal, de la generación de liderazgos -plural- en todos los departamentos de la organización, de la creatividad necesaria para concebir cambios que lleven a innovar en un "mercado" cada vez más competitivo, del trabajo en equipo, en fin, de una serie de conceptos que vienen a revolucionar el conservadurismo tan arraigado en la educación.

El llamado a concurso de los cargos de directores de establecimientos educacionales que han debido implementar las corporaciones municipales de educación, con todos los errores que puedan cometerse en su concreción, es un cambio que va en la línea de modernizar radicalmente estas organizaciones para que sean más efectivas y puedan acceder, de verdad, a la tan ansiada Calidad. Primeramente, con estos concursos, a lo menos, se neutraliza, en parte, el tradicional "pituteo" político tan enquistado en nuestras organizaciones escolares. Hoy sabemos que quienes postulan a estos importantes cargos tienen la experticia y los méritos profesionales necesarios para liderar con mentalidad emprendedora la unidad educativa.

Esperemos que esta iniciativa se haga costumbre en la educación y se perfeccione para el bien de la principal preocupación de nuestro quehacer: los alumnos.